Pesegueiro de libertades

29/05/08

Homenaje a Paulo Freire

Filed under: Sociedad y Justicia

Os dejo esta conferencia que dió Paulo Freire en Barcelona en 1994

El motivo es porque acabo de leer “Pedagogía de la Indignación”, y la verdad es que he disfrutado mucho:

  • De las muchas veces en que insiste en el ser humano como creador, cambiador de la historia.
  • De cómo la educación debe crear esa inquietud en los educandos, inculcar el espíritu crítico de la realidad que estamos a vivir, y buscar soluciones para la creación de una sociedad más justa.
  • Del nuevo concepto de alfabetización que nos regala, fuera de las teorías mecanicistas de la repetición de palabras, llevándonos a ese nuevo concepto del creador de su propia palabra, y eso es el alfabetizado.
  • En fin todo un descubrimiento el que este libro cayera en mis manos, un día en el que me dijeron que había libros de saldo en un centro comercial.

    07/05/08

    El mundo es un pañuelo …. o un bombo

    Filed under: Sociedad y Justicia

    ¿Por qué?
    Cuando era niño, 4 años, una de la mayores aventuras y valentías que podía hacer era ir a dar una vuelta a la manzana (la “vuelta al bombo” le llamábamos mi hermana y yo). En esa vuelta a solas frente al mundo, me cruzaba con adultos, extraños, coches, portales, porteros, tiendas, escaparates, chicles en el suelo, señales, adoquines rotos, bordillos, y todo lo que llamaba mi atención que era todo. En una de esas aventuras un chico de unos 12-14 años me acorraló y me “cacheó” los bolsillos, para robarme un billete de 1 dólar (no era la moneda de mi país, pero lo llevaba siempre encima porque me encantaba por ser distinto a todos los billetes). Recuerdo que lloré y que durante muchos años me seguí cruzando con él por las calles, y por supuesto “nunca me olvidé de su cara”.
    Ahora, hace una media hora, 33 años después, cuando en las vueltas a los bombos ya no veo la cuarta parte de las cosas que percibía entonces, he hablado con él, el niño de 12-14 años, convertido en hombre de 45-47. No me cacheó los bolsillos, ni intentó robarme, no. Vino a hablar conmigo para saber cómo iba su hija en mi asignatura, que si podía echarle una mano, que era el último año que intentaba acabar el bachillerato, y que mi asignatura siempre se le había dado muy mal. Yo lo miraba y sólo podía ver al niño de 12-14 años, quería ver en su mirada si él también se acordaba de mí, pero no noté nada, a fin de cuentas he cambiado mucho y ahora tengo barba, cosa que con 4 años era muy difícil. En algún momento de la conversación también se me pasó por la cabeza decirle si todavía conservaba aquel maravilloso billete de 1 dólar, pero para qué avergonzarlo por algo de lo que ha tenido más que tiempo suficiente para avergonzarse (si es que algún día lo hizo). La hija no tiene la culpa, no puedo cobrarle el dólar a ella, es más, creo que la hija aprobará la asignatura por méritos propios, no porque yo lo decida, o porque él venga a pedírmelo.
    De todas formas en lugar de ofrecerme un jamón podría haberme ofrecido …. sí, el billete, o una vuelta al bombo, o las dos cosas.
    En fin que hemos dado la vuelta al bombo, y nos hemos vuelto a encontrar….