Pesegueiro de libertades

12/08/08

Taxi…Por favor

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Con el tema del carnet por puntos, las sanciones económicas, retiradas y cárcel, cada vez que tomamos unas copas cojemos un taxi. La alegría de la cena, el vino y los cubatas que tomamos después en los distintos garitos que visitamos, hacen que cuando subamos al taxi continuemos con esa alegría y entablemos fácil conversación con el taxista, y algunas veces estas conversaciones no tienen desperdicio….

La primera fue una noche con mis antiguos compañeros de equipo de baloncesto, cogí un taxi a las 8 de la mañana y nos subimos yo, mi botella de tinto, mis 3 cervezas, 4 cubatas y un mezcladillo de licores que no me acuerdo de lo que era. Así que animado por mis compañeros comencé una larga conversación con el taxista, que decía:
-Buenas noches, a (la dirección de mi casa)………..Ustedes los taxistas deben de ser un poco psicólogos-dije yo con voz tajada.
A lo que el me respondió con voz tajante:
-Quieres callarte que no me dejas oír la radio.
Creo que fue la mejor respuesta para demostrarme que efectivamente eran psicólogos. No dije nada más hasta llegar a casa y preguntarle cuánto era.

La segunda fue este jueves que invité a una amiga abogada que me había arreglado una multa de 900 € y no me quería cobrar, así que fuimos la abogada, un buen amigo nuestro, mi mujer y yo. Esta vez fueron 2 botellas de tinto, 1 de blanco dulce y 2 cubatas los causantes de que nos decidiésemos a llamar a un taxi para ir al siguiente sitio. Me tocó a mí ir delante, así que intenté de nuevo entablar amistosa conversación con el taxista, y tras la introducción de buenas noches, buenas noches, a dónde, al caraoke o caraoque (no lo sé), se me ocurrió otra táctica que no fuese la típica de “Ustedes los taxistas deben de ser un poco psicólogos”
-Habrá tenido experiencias curiosas en el taxi..
-Si, alguna hubo
Aquí supe que tenía que seguir adelante…
-Y cuál fue la mejor…
-Las mejores fueron dos idénticas con el mismo pasajero
-¿Por qué?
-Era un alto cargo de la marina, o de familia de altos cargos de la marina, me paró en la Plaza del Callao en Ferrol y me dijo que a la Manga del Mar Menor. Llamé a mi mujer y le dije que estaría dos días fuera de casa, porque iba a llevar a este cliente y calculaba que el viaje de ida y vuelta serían unas 24-36 horas, dependiendo del número de paradas que quesiera hacer él, yo no tengo problemas en conducir muchas horas seguidas…
-¡Qué pasada!, el viaje sería un pastón
-1500 €, pero él se gastaría unos 4000 € en cada viaje.
-¿Cómo se gastó los otros 2500 €?
-Pues paró en todos los clubs de alterne que encotró en la ruta desde aquí hasta allá, comió en marisquerías y restaurantes de lujo, y no sé cuántos gintonics se bebió, pero creo que era lo único que bebía.
-¿Y tú que hacías mientras él estaba en los clubs y restaurantes?-necesitaba saber qué había hecho el taxista, ¿se apuntaría a la juerga?, por la forma de contar la aventura parecía que sí, ya que había sido su mejor cliente.
-Me quedaba en una cafetería y comía algo, tomaba café para continuar el viaje y fumaba un pitillo-fue lo que me dió por respuesta..
No hablamos más del tema porque estábamos llegando al karaoke (ahora ya sé cómo se escribe), me quedé pensando en la historia y me vino a la memoria la película Airbag, y la duda que me queda es la historia de la vida del marinero.

No sé que habrás tenido que vivir durante tu vida para gastar el dinero de esa forma.