Taxi…Por favor
Con el tema del carnet por puntos, las sanciones económicas, retiradas y cárcel, cada vez que tomamos unas copas cojemos un taxi. La alegría de la cena, el vino y los cubatas que tomamos después en los distintos garitos que visitamos, hacen que cuando subamos al taxi continuemos con esa alegría y entablemos fácil conversación con el taxista, y algunas veces estas conversaciones no tienen desperdicio….
La primera fue una noche con mis antiguos compañeros de equipo de baloncesto, cogí un taxi a las 8 de la mañana y nos subimos yo, mi botella de tinto, mis 3 cervezas, 4 cubatas y un mezcladillo de licores que no me acuerdo de lo que era. Así que animado por mis compañeros comencé una larga conversación con el taxista, que decía:
-Buenas noches, a (la dirección de mi casa)………..Ustedes los taxistas deben de ser un poco psicólogos-dije yo con voz tajada.
A lo que el me respondió con voz tajante:
-Quieres callarte que no me dejas oír la radio.
Creo que fue la mejor respuesta para demostrarme que efectivamente eran psicólogos. No dije nada más hasta llegar a casa y preguntarle cuánto era.
La segunda fue este jueves que invité a una amiga abogada que me había arreglado una multa de 900 € y no me quería cobrar, así que fuimos la abogada, un buen amigo nuestro, mi mujer y yo. Esta vez fueron 2 botellas de tinto, 1 de blanco dulce y 2 cubatas los causantes de que nos decidiésemos a llamar a un taxi para ir al siguiente sitio. Me tocó a mí ir delante, así que intenté de nuevo entablar amistosa conversación con el taxista, y tras la introducción de buenas noches, buenas noches, a dónde, al caraoke o caraoque (no lo sé), se me ocurrió otra táctica que no fuese la típica de “Ustedes los taxistas deben de ser un poco psicólogos”
-Habrá tenido experiencias curiosas en el taxi..
-Si, alguna hubo
Aquí supe que tenía que seguir adelante…
-Y cuál fue la mejor…
-Las mejores fueron dos idénticas con el mismo pasajero
-¿Por qué?
-Era un alto cargo de la marina, o de familia de altos cargos de la marina, me paró en la Plaza del Callao en Ferrol y me dijo que a la Manga del Mar Menor. Llamé a mi mujer y le dije que estaría dos días fuera de casa, porque iba a llevar a este cliente y calculaba que el viaje de ida y vuelta serían unas 24-36 horas, dependiendo del número de paradas que quesiera hacer él, yo no tengo problemas en conducir muchas horas seguidas…
-¡Qué pasada!, el viaje sería un pastón
-1500 €, pero él se gastaría unos 4000 € en cada viaje.
-¿Cómo se gastó los otros 2500 €?
-Pues paró en todos los clubs de alterne que encotró en la ruta desde aquí hasta allá, comió en marisquerías y restaurantes de lujo, y no sé cuántos gintonics se bebió, pero creo que era lo único que bebía.
-¿Y tú que hacías mientras él estaba en los clubs y restaurantes?-necesitaba saber qué había hecho el taxista, ¿se apuntaría a la juerga?, por la forma de contar la aventura parecía que sí, ya que había sido su mejor cliente.
-Me quedaba en una cafetería y comía algo, tomaba café para continuar el viaje y fumaba un pitillo-fue lo que me dió por respuesta..
No hablamos más del tema porque estábamos llegando al karaoke (ahora ya sé cómo se escribe), me quedé pensando en la historia y me vino a la memoria la película Airbag, y la duda que me queda es la historia de la vida del marinero.
No sé que habrás tenido que vivir durante tu vida para gastar el dinero de esa forma.
Bonita historia… Estoy emocionado.
;)
Comment by manolo — 13/08/08 @ 12:10 am
Es que a tí es muy fácil emocionarte
Comment by Administrator — 13/08/08 @ 11:24 am